sábado, 20 de octubre de 2012

Video Video Deportivo La Coruña 4 - 5 Barcelona



El Barcelona se llevó en Riazor un partido extraño, loco, en el que logró dos goles en los primeros ocho minutos de partido, llegó a ponerse 0-3 a los dieciocho y en el que acabó necesitando dos más para doblegar (4-5) al Deportivo, que pagó su fragilidad defensiva.

El equipo azulgrana, al que no le ayudaron las decisiones arbitrales, se quedó con diez en la segunda mitad a falta de 40 minutos, con 3-4 en el marcador, pero Messi anotó su tercer tanto de la noche y, aunque los blanquiazules se volvieron a meter en el partido con un autogol de Jordi Alba, no encontraron la forma de empatar.

Había preparado Oltra toda la semana cómo frenar al Barcelona, le dejó el balón desde el primer segundo de partido, juntó las líneas dispuesto a presionarle cuando llegara a la línea de tres cuartos de ataque, pero se fundió al primer golpe de calor del equipo azulgrana.

No estaban Xavi ni Pedro en el once del Barcelona, pero sí Messi y también Cesc, que tardó dos minutos y medio en romper a la defensa del Deportivo con un pase al hueco a Jordi Alba. El ex del Valencia pasó como quiso entre Marchena y Laure y batió con comodidad a Dani Aranzubia.

El Deportivo fue un juguete en manos del Barcelona, que no encontró oposición, manejó a placer y a los ocho minutos se encontró con el segundo gol en un ataque que surgió de los pies de Messi hacia los de Tello, que se fue como le dio la gana de Ayoze, novedad en la posición más cuestionada del Deportivo esta temporada, y metió el balón por debajo de las piernas del portero blanquiazul.

Oltra miró el reloj. Quedaban 82 minutos todavía por delante, y pareció pensar en todo lo que faltaba y en la que se le venía encima, un panorama aún más negro poco después del primer cuarto de hora cuando Mascherano vio, sin oposición, a Cesc, que tocó de tacón para Messi y este, con la zurda, mandó el balón desde la frontal a la izquierda de Aranzubia.

El Deportivo, frágil como el cristal en defensa, no dejó de recibir el apoyo de la afición a pesar de la goleada y el corazón le llevó hacia arriba, se atrevió a cruzar el centro del campo con el balón en su poder y avisó con un remate de cabeza de Riki, en fuera de juego, que se estrelló en la madera.

No se merecía Riazor un partido tan cruel con su equipo y el árbitro, Paradas Romero, temido por el Barcelona, se solidarizó con la afición, imaginó un penalti de Mascherano a Riki por una falta inexistente que, además, era fuera del área, y Pizzi hizo que el Deportivo se ilusionara con una opción remota de levantarse.

El Barcelona lo veía tan fácil, estaba tan cómodo, que redujo la marcha para respiro de los blanquiauzules, que parecían inocentes y que llegaron a meterse en el partido con el segundo gol en un saque de esquina que despejó Mascherano, empalmó Álex Bergantiños y se le escurrió a Valdés.

Cuando el milagro parecía posible, el Barcelona volvió a tejer en ataque con la mejor versión de Cesc, que habilitó a Messi entre Abel Aguilar y Marchena y le regaló al argentino otro gol en Riazor a falta de minuto y medio para el descanso.

El Deportivo no tiró la toalla en el vestuario y en un minuto y veinte segundos, después de otra falta que solo existió para el árbitro, Pizzi se la coló a Valdés por su palo y dio esperanza otra vez a los gallegos.

Al equipo de Oltra le ayudó otra acción polémica, la segunda amarilla a Mascherano por un codazo involuntario a Riki con cuarenta minutos por delante y el guión perfilado, pero no cerrado.

Pudo quedar finiquitado con una falta que Messi estrelló en el poste de la meta de Aranzubia, con una acción de Pedro, en su primera aparición en el partido, que no encontró portería, y pudo teñirse de blanquiazul en dos ataques de Pizzi y Riki que murieron en las manos de Valdés.

El Barcelona marcó el tempo del partido con la incorporación de Xavi y el Deportivo buscó el cuarto con la entrada de Camuñas y el portugués Nélson Oliveira, pero lo que se encontró fue el quinto de los azulgranas, el tercero de Messi, que dejó atrás a Marchena sin esfuerzo y puso el balón donde Aranzubia no podía llegar.

Otra vez parecía sentenciado el partido y otra vez el Deportivo se enganchó a él en dos minutos con una vaselina de Jordi Alba a su portero, Víctor Valdés, al intentar despejar el esférico a córner.

Faltaban once minutos y el equipo coruñés empujó lo que pudo para tratar de evitar su cuarta derrota consecutiva y salir de los puestos de descenso, pero murió en la orilla.

Video Valencia 3 - 2 Athletic Bilbao

Dos goles en el último suspiro del partido, del argentino Tino Costa y el paraguayo Nelson Valdez, propiciaron una remontada para el Valencia, que perdía por 1-2 en el minuto 88 de un choque intenso, con opciones ante ambas porterías, jugado de poder a poder y el que el resultado alivia la crisis del Valencia y acrecienta la del Athletic.

Era un partido de urgencias para ambos equipos y, sobre todo, para los dos técnicos argentinos, Mauricio Pellegrino y Marcelo Bielsa. El que el Athletic estuvo muy cerca de conseguir su objetivo, aunque la circunstancia de jugar con diez hombres en los últimos veinte minutos le costó muy caro.

El Valencia, por su parte, fue un buen equipo en ataque, dispuso de muchas ocasiones para no perder antes de sus dos goles finales, pero demostró que tiene muchas limitaciones en defensa, lo que le obliga a apelar a la épica, tal y como le ocurrió ante un rival que gustó al menos hasta la expulsión de Ander Herrera.

El partido ya dio comienzo con dos claras ocasiones de gol. Primero el internacional venezolano Fernando Amorebieta cabeceó un córner muy cerca del poste de Vicente Guaita. Poco después, una contra rematada por Roberto Soldado acabó en el poste de meta de Gorka Iraizoz.

Tras esa jugada, hubo un cierto equilibrado en el juego, pero no en las ocasiones, ya que el Valencia fue más ofensivo que el equipo vasco, con un par de opciones claras de gol en las botas de Viera y Gago.

Sin embargo, en un contragolpe del Athletic llegó el 0-1, gol marcado por el exvalencianista Aritz Aduriz tras una indecisión defensiva local.

Unas claras manos de Ekiza propiciaron el empate en un penalti lanzado por Soldado. De inmediato otras manos tan claras como las anteriores, de Víctor Ruiz, no fueron castigadas con pena máxima en el área local. El partido era intenso y prueba de ello fue el segundo gol visitante, marcado de nuevo por Aduriz a la salida de un córner.

Con el 1-2, los nervios afloraron en el equipo local y el Athletic, en el que destacó Iker Muniaín, controló el partido hasta el descanso con autoridad.

Al descanso, el marcador premiaba al Athletic, que se había mostrado con las ideas más claras que el Valencia, y castigaba al equipo local que, sin jugar mal, tenía muchos problemas en defensa.

La segunda parte dio comienzo con un Valencia intenso pero impreciso y un Athletic un poco más defensivo que el primer periodo, pero con aplomo a la hora de sacar el balón, consciente de que en un contragolpe podía dejar resuelto el partido con un tercer gol.

Mediado este periodo, se produjo la expulsión de Ander Herrera, que dio una ligera patada sin balón al francés Adel Rami, lo que cambió la fisonomía del encuentro. Antes de esa jugada el Valencia ya había dispuesto de varias opciones en ataque, tras ella, se lanzó abiertamente a por el partido.

Para ambos equipos quedaba la heroica. Para el Athletic para mantener la ventaja en inferioridad y para el Valencia en su lucha por no perder ante un rival con un hombre menos.

El balón pasó a ser del Valencia y se empezó a jugar siempre cerca de la portería de Iraizoz con algunas claras ocasiones para el equipo de Mestalla ante un rival al que sólo le quedaba la opción de defender sin dejar espacios a su rival.

Finalmente, la heroica estuvo de parte del Valencia con dos goles casi al final, el primer con la diestra de Tino Costa en un rechace y el definitivo en un espectacular cabezazo de Valdez. Esa es su especialidad.

Video Real Madrid 2 - 0 Celta Vigo


La valentía del Celta no se vio en el Bernabéu. Su habitual atrevimiento no se soltó en uno de esos días en los que hay poco que perder. No hiló bien ni los contragolpes que tuvo oportunidad de lanzar. La apuesta por el fútbol de Mourinho daba una posesión abrumadora al Real Madrid. Kaká, jugador de espacios, desentonaba en ataques estáticos. Y Cristiano buscaba el gol sin parar. Se suspendió en el aire tanto tiempo que remató descompensado un buen centro de Higuaín, no encontró puerta con disparos desde la frontal y la más clara la estrelló en el travesaño.

Modric disfruta en el Bernabéu. Se asocia con todos. Brillantez en la visión y efectivo en la construcción. En un primer acto de pocas ocasiones, Casillas sacó una mano abajo a Aspas salvadora. Cristiano se desesperaba pidiendo penalti a un centro que reclamó dio en la mano de Roberto Lago.

Pudo permitirse una siesta en pleno partido el Real Madrid. Fue en la reanudación. Y eso que Mourinho retiró a Kaká y quiso abrir el campo con la presencia de Di María. El Celta no lo aprovechó. Ni en los minutos de valentía de Paco Herrera cuando por minutos apostó por juntar a Iago Aspas y Mario Bermejo.

Tampoco los tuvo el Real Madrid hasta unos minutos de arreón a la hora de partido. Essien se animó incluso a asomar en ataque en su gran partido. Puso un centro medido a la cabeza de Cristiano que volvió a cabecear fuera. Un minuto después tardaba en asistir a Higuaín, solo para empujar a gol, y se desquitó con el gol que sentenciaba el duelo.

Özil irrumpió con fuerza en el área rival y Cabral le derribó tras perder la posición. Cristiano marcó de penalti y el partido concluyó. Callejón desperdició dos ocasiones para hacer más holgada la victoria y Casillas acabó realizado dos paradas de mérito que le suben la autoestima en el tercer partido liguero que deja su portería a cero.

Video Málaga 2 - 1 Valladolid

El Málaga ha conseguido afianzarse en la tercera plaza de la clasificación merced a su victoria por 2-1 frente al Real Valladolid, un equipo que mostró en La Rosaleda buenas maneras y que luchó hasta el final por no irse de vacío de esta octava jornada de Liga BBVA.

El Málaga sufrió frente a un buen Valladolid, que fue superior en la primera parte pero que no pudo con el empuje y la mayor calidad de los malaguistas, quienes se llevaron el triunfo incluso fallando un penalti por parte de Joaquín Sánchez, que se propuso enmendar el fallo y lo logró con el segundo tanto.

El chileno Manuel Pellegrini sorprendió con la inclusión en el once inicial del centrocampista José Recio, que actuó de medio centro junto a Ignacio Camacho, mientras que su homólogo en el Valladolid, Miroslav Djukic, dejó en el banquillo al hasta ahora guardameta titular Jaime por el venezolano Dani Hernández.

El Málaga se vio sorprendido en la primera llegada del conjunto vallisoletano, tras una jugada excelente de Omar, que quebró a tres jugadores malaguistas. Su disparo lo despejó el guardameta argentino Willy Caballero, pero el delantero angoleño Manucho aprovechó el rechace para lograr a los nueve minutos el 0-1.

El equipo andaluz tuvo muchos problemas para enlazar alguna combinación por la presión de los futbolistas del Valladolid, sobre todo en el cetro del campo, y además la rapidez de Omar y Oscar creó problemas a la defensa local.

El Valladolid estuvo muy bien situado en el campo, tapó las bandas sin dejar construir a Recio y Camacho, mientras que Joaquín e Isco no conectaron con el argentino Saviola.

Los locales intentaron alguna acción para crear peligro, sobre todo cuando entraba en juego el internacional sub'21 Francisco Alarcón 'Isco', quien, con un lanzamiento colocado al poste derecho de la portería de Dani Hernández, logró el empate.

A partir de ese momento el asedio del Málaga fue constante, aunque sin llegar con claridad, por lo que el empate en los primeros cuarenta y cinco minutos fue lo más justo.

El Valladolid tomó aire y salió del mismo modo que en el inicio de la primera parte, lo mismo que el Málaga, que volvió a estar plano a pesar del dominio territorial.

Los locales se desperezaron paulatinamente y se fueron sin contemplaciones al área contraria. Así el paraguayo Roque Santa Cruz, que había salido en la segunda parte, pudo adelantar a su equipo con un remate de cabeza demasiado centrado que paró Dani Hernández.

En los últimos diez minutos, el Valladolid, muy seguro durante todo el encuentro, se quedó con diez hombres por la expulsión del delantero angoleño Manucho, quien vio dos amarillas.

Eso lo aprovechó el Málaga y una internada por la izquierda de Saviola acabó con un empujón del defensor Sereno, que fue señalizado por el colegiado Iglesias Villanueva como penalti. Joaquín fue el encargado de lanzarlo, pero falló.

Joaquín quiso enmendar el error y una jugada personal con disparo que no atajó Dani Hernández supuso el segundo gol local a falta de tres minutos.

El Valladolid se enrabietó en lo que quedó de partido para no irse de vacío y pudo empatar, pero Óscar se encontró con una gran intervención de Caballero.

viernes, 19 de octubre de 2012

Celta y el Deportivo ante los grandes de España

La Liga española vuelve a escena este fin de semana con los focos puestos en los dos equipos gallegos, el Celta y el Deportivo, que medirán las secuelas dejadas por los partidos de selecciones en los dos grandes candidatos a hacerse con el campeonato, el Real Madrid y el Barcelona.

El equipo madridista, que ha perdido a todos sus laterales —Fabio Coentrao se ha lesionado con Portugal, Marcelo con Brasil y Arbeloa con España—, deberá improvisar mañana en defensa frente al Celta, que en su regreso a la máxima competición ha perdido los tres partidos jugados como visitante, lo que no parece una gran carta de presentación para el Santiago Bernabéu.

Además de comprobar qué carta se saca de la manga el portugués José Mourinho para solventar sus problemas en la zaga, la afición blanca estará pendiente del estado de ánimo de su estrella, Cristiano Ronaldo, muy criticado en su país tras los malos resultados de la selección lusa: derrota en Rusia y empate en casa ante Irlanda del Norte.

Cuando acabe el partido de Madrid, será el turno del FC Barcelona, que no ha salido damnificado de la jornada de selecciones pero que también se duele en la defensa, donde sus dos centrales titulares, Carles Puyol y Gerard Piqué, siguen recuperándose de sus lesiones.

El conjunto de Tito Vilanova tratará de conservar o aumentar su ventaja de ocho puntos sobre el Real Madrid ante un Deportivo de La Coruña que sólo ha conseguido una victoria en lo que va de Liga y que, además, es uno de los equipos más goleados.

Los enfrentamientos de mañana se completan con encuentros atractivos como el que disputarán el Málaga-Valladolid y el Valencia-Athletic.

El domingo juegan: Getafe Vs Levante; Espanyol Vs Rayo Vallecano; Granada Vs Real Zaragoza; Osasuna Vs Real Betis; Real Sociedad Vs Atlético Madrid. Lunes: Sevilla Vs Mallorca.

Españoles silban el himno de Francia

Los prolegómenos del encuentro entre España y Francia de clasificación para el Mundial 2014 tuvieron como protagonistas a un sector de la afición del Vicente Calderón, que silbó el himno francés antes del inicio del encuentro.
La Marsellesa no pudo ser escuchada bien por culpa de una parte de los aficionados españoles que acudió a ver el choque que disputó España ante el conjunto que dirige Deschamps. Desde 2001, Francia ha vivido polémicas por hechos similares causados por aficionados que no respetaron el himno francés. Aquel año se dio el primer precedente, en un amistoso entre Francia y Argelia.
En 2002, un hecho similar hizo levantarse de un palco al entonces presidente francés, Jacques Chirac. Durante la final de Copa de Francia que jugaban el Bastia y el Lorient, el primero de Córcega, una región que acoge algunos sentimientos separatistas, de nuevo fue silbado el himno francés.

martes, 16 de octubre de 2012

Video España 1 - 1 Francia

Un gol de Olivier Giroud en el minuto 94 fue el castigo de Francia a una España que perdió su identidad en la segunda parte de un duelo decisivo para acceder como líder de grupo al Mundial 2014, y bajó a la tierra con un empate a uno a una selección que no pinchaba en un partido en una fase de clasificación desde hacía cinco años.

Cuando un duelo intenso moría. En el último suspiro. Un exceso de confianza de Juanfran Torres provocó el empate. En vez de especular, intentó hacerse un auto-pase ante un rival y generó un contragolpe mortal. No fue el único culpable. La bella España del primer acto desapareció en el segundo. Superada por una Francia que cortó la triunfal racha de los partidos de clasificación de La Roja, que ganaba todo desde el 8 de septiembre de 2007. Veinticuatro victorias consecutivas desde un empate en Islandia.

España recibía a Francia con la confianza de haberle tomado la medida en los últimos tiempos para enterrar viejas desilusiones. Vicente del Bosque mantuvo su apuesta. Ni movió a Sergio Busquets del centro de la zaga, ni renunció al 'falso nueve' que tanto le gusta. Habría momento para el reencuentro de Fernando Torres con su casa. De inicio Cesc Fábregas se mantuvo como referencia ofensiva.

Francia varió el plan de la Eurocopa para frenar el fútbol de La Roja. Defendió hasta Karim Benzema. Un 4-3-3 con extremos para intentar atacar cuando tuvieron la posesión y una defensa con laterales acercándose a los centrales para reducir los espacios e intentar hacer desaparecer el juego de paredes español.

A España le da igual el rival que tenga enfrente. Sale con un estilo que defenderá hasta que se acabe su racha triunfal. Los olés de la grada con los que comenzó el duelo muestran el estado de felicidad de su afición. Los jugadores se atreven con todo. Cesc y Silva comenzaron dejando detalles de calidad para encerrar a su rival.

El cortocircuito que buscaba generar Francia en la zona de tres cuartos no se produjo de inicio gracias a Pedro. Recibe, toca y se desmarca como una bala. Lanza paredes a la velocidad del rayo. Está en el mejor momento de su vida. Con Xabi Alonso solo en la medular realizando trabajo de coberturas y Xavi al mando, nada pasó cuando la magia de Silva desapareció. Una lesión a los nueve minutos le dejó fuera de combate. Del Bosque pudo volver a la fórmula del nueve pero insistió en lo que más cree. Cazorla fue su sustituto.

Ribery sufría otra vez el marcaje de Arbeloa y era Evra con su velocidad el único que aparecía en el ataque francés. Iniesta, algo más impreciso que otros días, recién salido de una lesión muscular, dejaba espacio a Jordi Alba, que vuelve a estar como una moto. Era Cazorla a los quince minutos el que disparaba por primera vez a puerta.

Curiosamente en una selección de bajitos el gol llegó en un saque de esquina. Sergio Ramos, que lo remata todo por alto, estrelló su testarazo en un poste. Cuando se lamentaba y a su cabeza regresaban los goles no conseguidos en las grandes citas con La Roja, un centro de Busquets le permitió chutar con fuerza a la red. Su séptimo gol con España, curiosamente ante Francia, la última selección a la que marcó, en una exhibición en Saint-Denis.

El gol rebajó la intensidad en España. En los minutos de siesta pudo empatar Benzema, pero lo impidió Casillas. Tras aprovechar un espacio y marcharse en carrera de los centrales, chutó cruzado y una mano abajo de Iker evitó el tanto. Poco después sí marcó Jeremy Menez. De cabeza en el segundo palo a pase de Benzema. El árbitro anuló el tanto.

Al borde del descanso pudo sentenciar el duelo la selección española, pero perdonó. De nuevo Pedro lanzó una jugada. Balón al espacio y fue tan rápido que salió arrollado por Laurent Koscielny. El claro penalti lo pidió Cesc. Se lo dejó Xabi Alonso y Lloris sacó el disparo a córner. Al héroe de las tandas de penaltis. Al lanzador del quinto ante Italia en la Eurocopa 2008 y Portugal en la Eurocopa 2012, se le atragantó por segunda vez una pena máxima.

Aún tuvo una más para quitarse la espina de inmediato. Pedro conectó con Xavi y chutó abajo. Lloris sacó con las piernas y el rechace al tiro potente de Cesc. Eran minutos en los que Francia rascaba. Pedro e Iniesta se llevaron las entradas más duras.

España no mantuvo el nivel en la reanudación. Nada más arrancar sufrió su segundo contratiempo. Tras la de Silva, llegó la lesión de Arbeloa. Entraba Juanfran y fue Sergio Ramos quien mantuvo el tipo de la zaga ante un rival que encontró una autopista para hacer daño.

Y comenzó a perdonar Francia. Juanfran sufría ante Ribery. España se rompió. Perdía el centro del campo y cada desmarque de Benzema generó peligro. Ribery chutó al lateral de la red, Benzema hacía intervenir a Casillas con sus centros y servía a Sisshoko, que en carrera remataba arriba.

Bajó el nivel de Xavi, que en una contra de Pedro no supo aprovechar la ocasión por un mal control, y aunque lo intentaba Iniesta no tenía su noche. El fútbol español pasó a ser de impulsos. Solo con velocidad hacía daño y desapareció el toque. Jordi Alba volvió a irrumpir con criterio, pero su pase de la muerte no acertó a rematarlo Cesc.

Del Bosque quiso acabar con el descontrol. Pasó a la fórmula del nueve, permitiendo el regreso de Torres cinco años después al Calderón. No encontró el premio que buscaba. España no lanzó bien los contragolpes y su sufrimiento fue en aumento.

Se venía venir el empate y llegó cuando el árbitro estaba a punto de señalar el final. El error de Juanfran acabó con Ribery asistiendo a Giroud, que marcó a placer. El mano a mano por la plaza que da acceso directo al Mundial 2014 se resolverá en París. La última palabra está por decir.