Nada que hacer. Eso es lo que deben pensar los madridistas tras ver como el Real Madrid se mostraba una vez más como un equipo inferior al Barcelona, tal y como ha sucedido en los últimos cuatro años. El equipo de Mourinho llegaba pletórico, armado de moral que le daba la ventaja en la tabla y el liderato. A todos estos condicionantes se añadió el gol de Benzema a los 23 segundos de partido, el más rápido de la historia de los enfrentamientos entre los dos equipos pero de nada valió. El fútbol volvió a estar de parte del equipo de Guardiola que supo sobreponerse al gol del francés (el mejor del Real Madrid) y a quince minutos de control blanco. El resto del partido fue azulgrana, tal y como reflejó el uno a tres final, equipo al que hasta incluso le acompañó la suerte en el segundo gol, al rebotar el lanzamiento de Xavi en Marcelo.
La Liga queda igualada pero el Real Madrid sabe que si quiere optar a algo no debe fallar en ningún campo ni ante rival alguno. En el cara a cara con el Barcelona es inferior y este es el cuarto año en el que queda patente para desesperación de Mourinho y compañía que se agarran a una posible expulsión de Messi en los minutos finales de la primera parte. La acción fue por una entrada sobre Xabi Alonso que hubiera significado la segunda amarilla. Fernández Borbalán consideró que no fue ni falta. El error del colegiado llegó con la tarjeta que mostró al donostiarra minutos antes y no la que no enseñó al argentino.
Una vez más Messi fue un factor decisivo en el triunfo del Barcelona en el Bernabéu. Mientras el argentino apareció en los momentos más comprometidos de su equipo, cuando el marcador señalaba la victoria madridista, la estrella del Real Madrid no emitió noticia alguna: ni con el uno a cero, ni cuanto el partido se puso en contra. Es más, Ronaldo volvió a dar muestras de su egoísmo y de no ser un jugador de equipo. Tuvo en sus botas la posibilidad de asistir para el dos a cero pero prefirió jugársela él sin lógica alguna y para desesperación de Di María, completamente solo dentro del área. En el resto del partido como si no estuviera. Una vez más, no apareció en un partido importante. No fue capaz ni de dejar lanzar a Xabi Alonso la falta del último segundo del partido. Caso digno de estudio.
La energía blanca duró veinte minutos
De salida todo pintaba de color de rosa para el Real Madrid. El gol de Benzema, llegado tras un error de Víctor Valdés como consecuencia de la presión realizada por los blancos, en el segundo veintitrés no lo había parecido en los mejores sueños de Mourinho. Tras el tanto del internacional galo, el fútbol vertical, veloz del Real Madrid de un mes atrás, apenas apareció. Jugadores como Benzema, Di María, Coentrao, Lass y Xabi Alonso presionaban y se dejaban el alma en cada balón que disputaban y por esa presión llegaron las ocasiones del Real Madrid. Apretaban la salida del balón y los azulgrana sufrían. La fuerza y la energía duró veinte minutos, el tiempo que tardó el Barcelona en hacerse dueño del balón después de que Guardiola colocase su famosa defensa de tres. Y eso que Mourinho apostó por un once ofensivo, un claro 4-2-3-1, colocando a Özil en el once para dar criterio al juego blanco, pero el alemán no supo imponerse. Los bajitos del Barcelona le superaron. Guardiola buscó velocidad con Alexis arriba y con Álves en la banda derecha. Y le dio resultado.
Messi avisó en el minuto siete pero se encontró con Casillas y no fue hasta pasados los veinte primeros minutos cuando Xavi, Cesc e Iniesta lograron bajar el balón, pudieron pensar y buscar al argentino o a Alexis. Y así hasta que encontraron al chileno que supo aprovecharse de una jugada de Messi en la que dejó atrás a Lass y Ramos para batir a Casillas de tiro cruzado. Empate y golpe mortal al Real Madrid que ya no fue el mismo. Hasta el final de la primera parte, tanteo con ligero color azulgrana.
El Barça sentencia a la contra
En la segunda mitad, el fútbol de los de Guardiola se impuso al Real Madrid. La fortuna estuvo de su lado con el segundo gol pero el equipo blanco no dio muestra alguna de poder quitar el balón al Barcelona. Iniesta desde la banda izquierda empezó a tirar regates de los suyos para sufrimiento de Carvalho. La pelota ya era claramente del equipo azulgrana. El centro del campo la guardaba, la hacía suya y sus rivales blancos se empezaban a desesperar y más con el marcador en contra.
Mourinho intentó reaccionar metiendo a Kaká primero y después a Khedira pero nada cambió. El brasileño ya no es el que fue y más aún cuando tiene que entrar a dar la vuelta a una situación delicada. A favor de pelo, bien, pero en la circunstancias del partido de ayer, nada de nada. El Barcelona se sentía cómodo, se empezaba a gustar y así el habitual rondo se extendió por todo el campo blanco. Pese a ello el Real Madrid tuvo en la cabeza de Ronaldo el empate pero falló y acto seguido llegó la sentencia en un perfecto contragolpe, al más puro estilo del equipo madridista. Perfecto pase de Alexis para que Cesc llegando desde atrás supere a toda la defensa madridista que no tuvo su día.
El fútbol volvió a premiar al mejor equipo y ese a día de hoy es el Barcelona. Ni la mejor versión del Real Madrid, con todo a favor, pudo superar a un once que es feliz con la pelota y que no se asusta al ver un marcador en contra en el estadio del eterno enemigo. El plan de Mourinho no es efectivo, al menos por ahora. El portugués no es el puto amo, ¿verdad Guardiola?
Ficha técnica
Real Madrid: Iker Casillas; Coentrao, Pepe, Ramos, Marcelo; Xabi Alonso, Lass (Khedira, min.63), Özil (Kaká, min.58); Di María (Higuaín, min.68), Cristiano y Benzema.
FC Barcelona: Víctor Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta (Pedro, min.89); Alexis (Villa, min.84), Cesc Fábregas (Keita, min. 78) y Messi.
Goles: 1-0. Min.1. Víctor Valdés falla en un pase sencillo con el pie en su área y Benzema abre el marcador a los 25 segundos. 1-1. Min. 30. Alexis, de fuerte disparo, cruza el balón a Iker y empata a pase de Leo Messi.1-2. Min. 54. Marcelo desvía una volea de Xavi y marca en propia meta. 1-3. Min. 66. Cesc, de cabeza, a pase de Alves desde la derecha.
Árbitro: David Fernández Borbalán (Comité andaluz). Mostró cartulina amarilla a Xabi Alonso (26'), Lass (61'), Pepe (62'), Sergio Ramos (69'), del RealMadrid y a Alexis (27'), Messi (36'), Piqué (48'), del FC Barcelona.
Incidencias: 83.500 espectadores llenaron el estadio Santiago Bernabéu. Tito Vilanova, ayudante de Pep Guardiola, regresó al equipo tras mejorar de una grave enfermedad.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Real Betis 2 - 1 Valencia
El delantero canario Rubén Castro dio vida al Real Betis, con dos goles en poco más de tres minutos, para derrotar (2-1) a un Valencia poderoso en juego y romper así una espiral negativa de diez jornadas consecutivas sin ganar.
El Betis consiguió una victoria que buscó desde el primer momento y que no se plasmó hasta el tiempo de prolongación, con los goles de Rubén Castro, ante un rival suficiente en su juego.
La primera parte fue de un mayor dominio del Valencia, merced al control en la zona de medios de Toni Costa, equipo que demostró una mejor disposición táctica y calidad en sus jugadores.
Pudo el Valencia adelantarse en el marcador ya en el minuto nueve, en un balón en profundidad al que no llegó Nacho y Soldado se topó con Casto, que desvió a córner el lanzamiento del ariete valencianista.
El Betis también tuvo una clara ocasión, en el minuto 14, en contragolpe con balón al paraguayo Roque Santa Cruz que se demoró en su remate y propició el rechace de un defensa a córner.
Hasta el final del primer periodo el Valencia mantuvo su control, aunque sin poner en excesivo peligro al meta Casto, ante un Betis que solo tuvo el recurso de acciones aisladas y también sin mucho peligro ante Diego Alves
En el segundo tiempo, el Betis salió con más ambición y merodeó con insistencia el área de Alves, con ocasiones como las de Beñat, en lanzamiento de falta (m.49); con paradón del brasileño; la de Pozuelo (m.56), desviado, y de Rubén Castro (m.59), con balonazo demasiado alto.
Sin embargo, en una de las hasta entonces pocas aproximaciones del Valencia en este periodo, Soldado aprovechó la enésima indecisión de la zaga bética para batir a Casto desde cerca (0-1).
A los 74 minutos, Santa Cruz, tuvo en sus botas batir a Dani Alves, pero su remate inocente, desde cerca, no fue problema.
Pero la ambición del Betis y la suerte (quizás también) hicieron que el rumbo del partido cambiara en poco más de tres minutos, los justos para que Ruben Castro marcara dos goles y dejara al Valencia con la miel en los labios.
Ficha técnica:
2 - Real Betis: Casto; Isidoro, Mario, Dorado, Nacho;Pozuelo (Ezequiel, m.75) Iriney, Beñat, Jonatan Pereira (Juanma, m.79); Santa Cruz (Jorge Molina, m.74) y Rubén Castro.
1 - Valencia CF: Diego Alves, Barragán, Dealbert, Victor Ruiz, Mathieu; M.Topal, Tino Costa (Albelda, m.82); Feghouli, Jonás (Dani Parejo, m.76), Pablo Hernández; y Soldado (Aduriz, m.87).
Goles: 0-1. m.66. Soldado. 1-1: m.92+, Rubén castro. 2-1: m.94+ Rubén Castro
Árbitro: Miguel Angel Pérez Lasa (c.vasco). Mostró tarjeta a marilla a Toni Costa (m.26), Mario (m.35), Soldado (m.47), Barragán (m.59), Ezequiel (m.78), Ruben Castro (m.92+).
Incidencias: Partido disputado en el estadio Benito Villamarín en noche fresca (ocho grados) y ligera lluvia, ante más de 30.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.
El Betis consiguió una victoria que buscó desde el primer momento y que no se plasmó hasta el tiempo de prolongación, con los goles de Rubén Castro, ante un rival suficiente en su juego.
La primera parte fue de un mayor dominio del Valencia, merced al control en la zona de medios de Toni Costa, equipo que demostró una mejor disposición táctica y calidad en sus jugadores.
Pudo el Valencia adelantarse en el marcador ya en el minuto nueve, en un balón en profundidad al que no llegó Nacho y Soldado se topó con Casto, que desvió a córner el lanzamiento del ariete valencianista.
El Betis también tuvo una clara ocasión, en el minuto 14, en contragolpe con balón al paraguayo Roque Santa Cruz que se demoró en su remate y propició el rechace de un defensa a córner.
Hasta el final del primer periodo el Valencia mantuvo su control, aunque sin poner en excesivo peligro al meta Casto, ante un Betis que solo tuvo el recurso de acciones aisladas y también sin mucho peligro ante Diego Alves
En el segundo tiempo, el Betis salió con más ambición y merodeó con insistencia el área de Alves, con ocasiones como las de Beñat, en lanzamiento de falta (m.49); con paradón del brasileño; la de Pozuelo (m.56), desviado, y de Rubén Castro (m.59), con balonazo demasiado alto.
Sin embargo, en una de las hasta entonces pocas aproximaciones del Valencia en este periodo, Soldado aprovechó la enésima indecisión de la zaga bética para batir a Casto desde cerca (0-1).
A los 74 minutos, Santa Cruz, tuvo en sus botas batir a Dani Alves, pero su remate inocente, desde cerca, no fue problema.
Pero la ambición del Betis y la suerte (quizás también) hicieron que el rumbo del partido cambiara en poco más de tres minutos, los justos para que Ruben Castro marcara dos goles y dejara al Valencia con la miel en los labios.
Ficha técnica:
2 - Real Betis: Casto; Isidoro, Mario, Dorado, Nacho;Pozuelo (Ezequiel, m.75) Iriney, Beñat, Jonatan Pereira (Juanma, m.79); Santa Cruz (Jorge Molina, m.74) y Rubén Castro.
1 - Valencia CF: Diego Alves, Barragán, Dealbert, Victor Ruiz, Mathieu; M.Topal, Tino Costa (Albelda, m.82); Feghouli, Jonás (Dani Parejo, m.76), Pablo Hernández; y Soldado (Aduriz, m.87).
Goles: 0-1. m.66. Soldado. 1-1: m.92+, Rubén castro. 2-1: m.94+ Rubén Castro
Árbitro: Miguel Angel Pérez Lasa (c.vasco). Mostró tarjeta a marilla a Toni Costa (m.26), Mario (m.35), Soldado (m.47), Barragán (m.59), Ezequiel (m.78), Ruben Castro (m.92+).
Incidencias: Partido disputado en el estadio Benito Villamarín en noche fresca (ocho grados) y ligera lluvia, ante más de 30.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.
Levante 1 - 0 Sevilla FC
El Levante logró imponerse (1-0) al Sevilla en un partido en el que el cuadro local, firme en la zona de UEFA Champions League, fue de menos a más en una segunda parte soberbia ante un rival al que el gol del equipo de Valencia desactivó después de haberse mostrado firme pero sin mordiente en ataque.
El gol a los 53 minutos de Nano, que se benefició de una indecisión entre Álvaro Negredo y Javi Varas, cambió radicalmente tanto al Levante como al Sevilla. Los locales ganaron soltura y claridad en su juego a la par que los visitantes se llenaban de dudas en su juego.
A los dos equipos les costó asentarse sobre el terreno de juego, ya que tanto uno como otro se mostraron desde el inicio más pendientes de no perder el sitio en defensa que de buscar la portería del rival.
Fue el Sevilla el primero en disponer de las primeras ocasiones de goles por mediación de Coke y Navas, pero en ambos casos sin mucha claridad fortuna, si bien el Levante respondió, aunque tímidamente, por medio de Barkero y más tarde Farinós.
Conforme pasaban los minutos ni Levante ni Sevilla se hacía con la posesión del balón. La presión que ejercía el Sevilla en todo el campo les servía para recuperar el balón pero sin tener una gran repercusión en la portería de Munúa.
La mejor opción de gol en este primer tiempo fue para Álvaro Negredo. En el minuto 24, en un jugada personal, el atacante sevillista supera a la defensa local tras arrancar desde lejos pero su disparo sale junto al poste.
El empuje del Levante mediado el primer tiempo se encontró con la buena labor de la zaga del Sevilla, que únicamente se despistó en una acción de Arouna Koné, que el marfileño no supo aprovechar.
Mientras que la meta de Javi Varas no se veía sometida a serio peligro, el Sevilla tuvo una nueva ocasión para inaugurar el marcador, con un fuerte disparo del alemán Trochowski que salió ligeramente alto por encima del larguero.
El Sevilla pareció salir más fuerte que el Levante en el segundo tiempo. La intensidad del equipo de Marcelino obligo al uruguayo Munúa a hacer una doble parada a los ocho minutos de reanudarse el choque, primero ante un disparo lejano de Manu del Moral y luego a un remate a bocajarro de Trochowski.
Pero si el Sevilla perdonó sus opciones, el Levante no lo hizo y la primera ocasión clara que tuvo acabó el gol, si bien contó con la colaboración de la defensa visitante. Ballesteros cabeceó en el segundo palo tras un saque de córner, Negredo saca sobre la línea pero su propia indecisión para despejar es aprovechada por Nano para marcar.
El gol rompió el partido. Los levantinistas se activaron y los sevillistas acusaron el tanto. El encuentro se puso como le gusta al Levante y las aproximaciones a la meta visitante se sucedían con cierto peligro. El Levante se activó al tiempo que el Sevilla perdió la efusividad con la que inició el segundo tiempo.
Los andaluces intentaron superar la defensa del Levante con los centros de Navas pero sin éxito. La precipitación se apoderó en ese momento del Sevilla,que perdió buena parte del orden que había tenido hasta el gol.
Kanoute y Negredo tuvieron la ocasión de empatar en los minutos 77 y 80, si bien el Levante estrelló un balón en el palo que tocó en Spahic en un disparo de Juanlu, del mismo modo que Varas tuvo que emplearse a fondo en un lanzamiento de Koné desde fuera del área.
El Sevilla apretó en el tramo final pero sin el orden necesario como para inquietar a un levante que se afirma en la zona de la Champions League.
El gol a los 53 minutos de Nano, que se benefició de una indecisión entre Álvaro Negredo y Javi Varas, cambió radicalmente tanto al Levante como al Sevilla. Los locales ganaron soltura y claridad en su juego a la par que los visitantes se llenaban de dudas en su juego.
A los dos equipos les costó asentarse sobre el terreno de juego, ya que tanto uno como otro se mostraron desde el inicio más pendientes de no perder el sitio en defensa que de buscar la portería del rival.
Fue el Sevilla el primero en disponer de las primeras ocasiones de goles por mediación de Coke y Navas, pero en ambos casos sin mucha claridad fortuna, si bien el Levante respondió, aunque tímidamente, por medio de Barkero y más tarde Farinós.
Conforme pasaban los minutos ni Levante ni Sevilla se hacía con la posesión del balón. La presión que ejercía el Sevilla en todo el campo les servía para recuperar el balón pero sin tener una gran repercusión en la portería de Munúa.
La mejor opción de gol en este primer tiempo fue para Álvaro Negredo. En el minuto 24, en un jugada personal, el atacante sevillista supera a la defensa local tras arrancar desde lejos pero su disparo sale junto al poste.
El empuje del Levante mediado el primer tiempo se encontró con la buena labor de la zaga del Sevilla, que únicamente se despistó en una acción de Arouna Koné, que el marfileño no supo aprovechar.
Mientras que la meta de Javi Varas no se veía sometida a serio peligro, el Sevilla tuvo una nueva ocasión para inaugurar el marcador, con un fuerte disparo del alemán Trochowski que salió ligeramente alto por encima del larguero.
El Sevilla pareció salir más fuerte que el Levante en el segundo tiempo. La intensidad del equipo de Marcelino obligo al uruguayo Munúa a hacer una doble parada a los ocho minutos de reanudarse el choque, primero ante un disparo lejano de Manu del Moral y luego a un remate a bocajarro de Trochowski.
Pero si el Sevilla perdonó sus opciones, el Levante no lo hizo y la primera ocasión clara que tuvo acabó el gol, si bien contó con la colaboración de la defensa visitante. Ballesteros cabeceó en el segundo palo tras un saque de córner, Negredo saca sobre la línea pero su propia indecisión para despejar es aprovechada por Nano para marcar.
El gol rompió el partido. Los levantinistas se activaron y los sevillistas acusaron el tanto. El encuentro se puso como le gusta al Levante y las aproximaciones a la meta visitante se sucedían con cierto peligro. El Levante se activó al tiempo que el Sevilla perdió la efusividad con la que inició el segundo tiempo.
Los andaluces intentaron superar la defensa del Levante con los centros de Navas pero sin éxito. La precipitación se apoderó en ese momento del Sevilla,que perdió buena parte del orden que había tenido hasta el gol.
Kanoute y Negredo tuvieron la ocasión de empatar en los minutos 77 y 80, si bien el Levante estrelló un balón en el palo que tocó en Spahic en un disparo de Juanlu, del mismo modo que Varas tuvo que emplearse a fondo en un lanzamiento de Koné desde fuera del área.
El Sevilla apretó en el tramo final pero sin el orden necesario como para inquietar a un levante que se afirma en la zona de la Champions League.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Copa del Rey El Atlético maquilla otro grotesco partido
Adrián López, con un gol en la segunda mitad, maquilló un resultado absurdo para el Atlético de Madrid, que fracasó ante el Albacete, un modesto de Segunda División B, que caricaturizó a los rojiblancos, especialmente en la primera mitad. El Albacete salió en tromba durante los primeros veinte minutos. Tanto que Tete en dos ocasiones -en los minutos 5 y 8- pudo adelantar a los hombres de Antonio Gómez.
El Atlético pareció reeditar en ese período el desastre protagonizado en diciembre de 2009 en Huelva, donde cayó ridiculizado en estadio Colombino por 3-0 en la misma ronda de la competición copera.
El Albacete seguía generando ocasiones y ponía en entredicho a la defensa rojiblanca, en la que Alvaro Domínguez tuvo una actuación especialmente desafortunada y el juvenil Manquillo evidenció que todavía tiene que aprender para lograr la gloria de jugar en el primer equipo.
Victor Curto obligó a Sergio Asenjo a lucirse en el minuto 20 de un disparo lejano que el cancerbero rojiblanco desvió a saque de esquina con brillantez. Y diez nueve minutos después, Domínguez tocó el balón con el brazo dentro del área y el penalti lo transformó Calle en un justo 1-0. Antonio López, de bonito cabezazo, pudo empatar a falta de cinco minutos para el final del encuentro, pero Campos respondió con una gran parada.
En la segunda mitad el Albacete se siguió imponiendo y el Atlético no sabía como deshacerse de un enemigo incómodo. Adrián falló un penalti en el minuto 50, que supuso la expulsión de Miguel Núñez y poco después, en el 62, Zurdo hizo el 2-0 para su equipo en inferioridad numérica .
El Atlético comenzaba a rozar el ridículo. Tanto que Domínguez completó su noche negar en el minuto 61 al ver la segunda amarilla que suponía la expulsión. El desastre del Colombino estaba en la mente de los rojiblancos hasta que Adrián maquilló el resultado en el minuto 70, aunque no impidió que el Atlético fracasase ante un Segunda B.
El Atlético pareció reeditar en ese período el desastre protagonizado en diciembre de 2009 en Huelva, donde cayó ridiculizado en estadio Colombino por 3-0 en la misma ronda de la competición copera.
El Albacete seguía generando ocasiones y ponía en entredicho a la defensa rojiblanca, en la que Alvaro Domínguez tuvo una actuación especialmente desafortunada y el juvenil Manquillo evidenció que todavía tiene que aprender para lograr la gloria de jugar en el primer equipo.
Victor Curto obligó a Sergio Asenjo a lucirse en el minuto 20 de un disparo lejano que el cancerbero rojiblanco desvió a saque de esquina con brillantez. Y diez nueve minutos después, Domínguez tocó el balón con el brazo dentro del área y el penalti lo transformó Calle en un justo 1-0. Antonio López, de bonito cabezazo, pudo empatar a falta de cinco minutos para el final del encuentro, pero Campos respondió con una gran parada.
En la segunda mitad el Albacete se siguió imponiendo y el Atlético no sabía como deshacerse de un enemigo incómodo. Adrián falló un penalti en el minuto 50, que supuso la expulsión de Miguel Núñez y poco después, en el 62, Zurdo hizo el 2-0 para su equipo en inferioridad numérica .
El Atlético comenzaba a rozar el ridículo. Tanto que Domínguez completó su noche negar en el minuto 61 al ver la segunda amarilla que suponía la expulsión. El desastre del Colombino estaba en la mente de los rojiblancos hasta que Adrián maquilló el resultado en el minuto 70, aunque no impidió que el Atlético fracasase ante un Segunda B.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Video Sevilla FC 3 - 0 Getafe
Sevilla goleó 3-0 al Getafe en un buen partido, en el que los sevillistas se reencontraron con el triunfo en casa, tras dos derrotas seguidas y tres jornadas sin ganar en su campo, mientras que los getafenses dieron mala imagen, siguen sin vencer fuera y se quedan al filo de la zona de descenso.
El encuentro fue de claro dominio de los sevillistas, que lo sentenciaron con un gol del argentino Fazio en la primera parte, y dos en la segunda, de Manu del Moral y el malí Kanouté, ante un rival que careció de agresividad en ataque.
El Getafe se presentó en Sevilla con un puñado de bajas, sin Pedro León, Güiza, el marroquí Abdel Barrada, el sudafricano Tsepo Masilela y el meta argentino Ustari, pero los de Luis García no lo acusaron de inicio y maniataron bien al centro del campo sevillano.
Además, fueron los primeros en llegar con peligro, cuando Pablo Sarabia, solo en el área, no acertó a rematar a gol, en una jugada en la que los getafenses reclamaron penalti por posible mano del bosnio Emir Spahic y en su posterior entrada, pero no se pitó nada.
El Sevilla repitió el 4-1-4-1 que le funcionó en Zaragoza, con sus habituales extremos -Navas y Perotti- pero con el equipo más arropado en el centro.
Pero al conjunto de Marcelino García le costó entrar en el choque debido al poblado medio campo azulón y también a su falta de claridad para salir con rapidez, aunque poco antes del primer cuarto de hora despertó y Jesús Navas pudo adelantar a su equipo, pero tiró fuera.
También lo intentó el argentino Perotti por la izquierda, pero su centro, a los 18 minutos, no pudo aprovecharlo Medel.
Un minuto después, en el 19, Álvaro Negredo remató alto un pase de Rakitic, aunque eran acciones aisladas en un partido muy táctico, sin brillantez alguna, con muchas imprecisiones y carencia de ideas, sobre todo del Sevilla. El Getafe tampoco le fue a la zaga y, aunque el venezolano Miku se fabricó una opción de gol, en el 28, tiró mal.
Quienes no desaprovecharon la oportunidad de ponerse por delante fueron los sevillistas pasada la media hora ante la pasividad de la zaga getafense. Rakitic lanzó un córner en el 32 y el argentino Fede Fazio lo cabeceó muy bien en plancha a las mallas de Moyá, que luego hizo una salida en falso que casi le cuesta el segundo a su equipo, pero se rehizo ante Navas.
El gol le dio tranquilidad a los locales, mientras que de ahí al descanso el Getafe, que mantuvo el orden pero le faltó más empuje arriba, no encontró la llave para desarmar al equipo de Marcelino.
En la segunda mitad, el Sevilla salió muy enchufado y pronto, a los 50 minutos, recogió los frutos al abrir brecha en el marcador con un gran gol del exgetafense Manu del Moral, que había entrado poco antes del descanso.
El delantero jiennense recogió en un pico del área grande, a la derecha de Moyá, un centro de Jesús Navas y, tras recortar a un defensa, soltó un latigazo raso y cruzado ante el que el meta azulón hizo la "estatua". Manu no celebró el gol por respeto a su exequipo.
El 2-0 puso el partido muy cómodo al Sevilla, que pudo hacer el tercero tres minutos después, en el 53, de nuevo por medio de Manu del Moral, pero entonces sí respondió con una buena parada Moyá, al que los locales reclamaron poco después unas manos fuera del área.
El Getafe no supo reaccionar y siguió siendo débil en ataque, demasiado previsible. Sólo Pablo Sarabia, muy móvil en las cercanías del área, lo intentó en el minuto 59, pero su remate lo despejó un defensor sevillista.
Miku pasó inadvertido, igual que Diego Castro y los mediocampistas Lacen, Casquero y Míchel. Y eso que el técnico azulón, Luis García, lo intentó al meter más "pólvora" en ataque con Pedro Ríos, Adrián Colunga y Juan Rodríguez, pero su equipo estuvo muy blando, sin ninguna agresividad arriba, y apenas creó peligro, salvo en un tiro alto del malagueño Juan Rodríguez en el minuto 84.
El Sevilla, sin embargo, se gustó, hilvanó jugadas con Rakitic, Trochowski, Kanouté, que salió por Negredo, y sobre todo con Navas, a la contra por la derecha, pero Moyá salvó a los suyos.
Los sevillistas no pasaron ningún apuro, tuvieron momentos de juego brillante e incluso remataron la faena con el 3-0 de Frederic Kanouté, en el tiempo añadido, que dejó al Getafe muy, muy tocado.
El encuentro fue de claro dominio de los sevillistas, que lo sentenciaron con un gol del argentino Fazio en la primera parte, y dos en la segunda, de Manu del Moral y el malí Kanouté, ante un rival que careció de agresividad en ataque.
El Getafe se presentó en Sevilla con un puñado de bajas, sin Pedro León, Güiza, el marroquí Abdel Barrada, el sudafricano Tsepo Masilela y el meta argentino Ustari, pero los de Luis García no lo acusaron de inicio y maniataron bien al centro del campo sevillano.
Además, fueron los primeros en llegar con peligro, cuando Pablo Sarabia, solo en el área, no acertó a rematar a gol, en una jugada en la que los getafenses reclamaron penalti por posible mano del bosnio Emir Spahic y en su posterior entrada, pero no se pitó nada.
El Sevilla repitió el 4-1-4-1 que le funcionó en Zaragoza, con sus habituales extremos -Navas y Perotti- pero con el equipo más arropado en el centro.
Pero al conjunto de Marcelino García le costó entrar en el choque debido al poblado medio campo azulón y también a su falta de claridad para salir con rapidez, aunque poco antes del primer cuarto de hora despertó y Jesús Navas pudo adelantar a su equipo, pero tiró fuera.
También lo intentó el argentino Perotti por la izquierda, pero su centro, a los 18 minutos, no pudo aprovecharlo Medel.
Un minuto después, en el 19, Álvaro Negredo remató alto un pase de Rakitic, aunque eran acciones aisladas en un partido muy táctico, sin brillantez alguna, con muchas imprecisiones y carencia de ideas, sobre todo del Sevilla. El Getafe tampoco le fue a la zaga y, aunque el venezolano Miku se fabricó una opción de gol, en el 28, tiró mal.
Quienes no desaprovecharon la oportunidad de ponerse por delante fueron los sevillistas pasada la media hora ante la pasividad de la zaga getafense. Rakitic lanzó un córner en el 32 y el argentino Fede Fazio lo cabeceó muy bien en plancha a las mallas de Moyá, que luego hizo una salida en falso que casi le cuesta el segundo a su equipo, pero se rehizo ante Navas.
El gol le dio tranquilidad a los locales, mientras que de ahí al descanso el Getafe, que mantuvo el orden pero le faltó más empuje arriba, no encontró la llave para desarmar al equipo de Marcelino.
En la segunda mitad, el Sevilla salió muy enchufado y pronto, a los 50 minutos, recogió los frutos al abrir brecha en el marcador con un gran gol del exgetafense Manu del Moral, que había entrado poco antes del descanso.
El delantero jiennense recogió en un pico del área grande, a la derecha de Moyá, un centro de Jesús Navas y, tras recortar a un defensa, soltó un latigazo raso y cruzado ante el que el meta azulón hizo la "estatua". Manu no celebró el gol por respeto a su exequipo.
El 2-0 puso el partido muy cómodo al Sevilla, que pudo hacer el tercero tres minutos después, en el 53, de nuevo por medio de Manu del Moral, pero entonces sí respondió con una buena parada Moyá, al que los locales reclamaron poco después unas manos fuera del área.
El Getafe no supo reaccionar y siguió siendo débil en ataque, demasiado previsible. Sólo Pablo Sarabia, muy móvil en las cercanías del área, lo intentó en el minuto 59, pero su remate lo despejó un defensor sevillista.
Miku pasó inadvertido, igual que Diego Castro y los mediocampistas Lacen, Casquero y Míchel. Y eso que el técnico azulón, Luis García, lo intentó al meter más "pólvora" en ataque con Pedro Ríos, Adrián Colunga y Juan Rodríguez, pero su equipo estuvo muy blando, sin ninguna agresividad arriba, y apenas creó peligro, salvo en un tiro alto del malagueño Juan Rodríguez en el minuto 84.
El Sevilla, sin embargo, se gustó, hilvanó jugadas con Rakitic, Trochowski, Kanouté, que salió por Negredo, y sobre todo con Navas, a la contra por la derecha, pero Moyá salvó a los suyos.
Los sevillistas no pasaron ningún apuro, tuvieron momentos de juego brillante e incluso remataron la faena con el 3-0 de Frederic Kanouté, en el tiempo añadido, que dejó al Getafe muy, muy tocado.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Sporting Gijon 0 - 3 Real Madrid
Ángel di María y Marcelo exhibieron de nuevo su gran momento de forma y con dos acciones espectaculares tumbaron al Sporting de Gijón (0-3) y mantuvieron al Real Madrid firme y serio en lo más alto de la tabla.
El partido dejó clara una reflexión. No luce igual el Madrid con Xabi Alonso que sin el futbolista guipuzcoano en el once inicial. No estuvo Xabi y quedó refrendado que el campeón del mundo es un futbolista imprescindible en la plantilla.
El Madrid, con oficio y concentración, y con menos fantasía que otras semanas se llevó tres puntos más en su camino hacia el título. Con más fuelle y menos alegría, Marcelo, desde su lateral fue el mejor jugador madridista. Dejó incluso su tarjeta de visita con un golazo en la recta final.
El primer tiempo fue intenso. Poco fútbol, juego trabado y mucha amonestación. Iturralde González, el árbitro, fue el gran protagonista. Apeló a la amonestación para prevenir, con ese criterio, el hipotético encuentro duro que se anunciaba. Y él empleó esa fórmula para avisar a los contendientes.
Por ahí vino la expulsión de Rui Farias, el ayudante de Mourinho. Le costó de inicio más al Real Madrid ganar al Sporting. Y es que Manuel Preciado es de los pocos entrenadores que sabe poner un cortocircuito al Madrid.
Lo hizo durante 35 minutos con dos centrales serios -Botía y Gregory-. Y con un centro del campo repleto de músculo y concentración. Con Nacho Cases, Eguren y De las Cuevas, siempre enchufados al juego.
La ausencia de Xabi Alonso, como era lógico, se notó. Más de la cuenta. Mourinho no acaba de confiar aún en Sahin de titular. Puso a Lass en esa posición de medio centro al lado de Khedira. E innovó con Fabio Coentrao en el lateral derecho. Para Mourinho es el comodín del equipo.
Lo que no puede controlar Preciado en cambio es un error de novato de Damián, su lateral derecho. Le robó con astucia Di María la pelota en el costado izquierdo del área y sorprendió sin ángulo el argentino a Juan Pablo. Un golazo. Uno más de Di María esta temporada.
Se le ve a gusto a Di María en el campo. Aparece en los momentos clave. Hoy, de nuevo en el segundo tiempo, dibujó un hermoso pase al hueco a Cristiano, que no perdonó. Cristiano Ronaldo mandó el balón a la red. Era el 0-2, celebrado en el campo con una alegría especial. Llega el Real Madrid al clásico ante el FC Barcelona sin perder puntos y con la euforia por las nubes.
A partir del gol de Cristiano, que marcó su gol 17 en la Liga, el Real Madrid ahora sí llevó el mando absoluto. Mourinho dio descanso a Di María, Ozil e Higuaín. Y el Sporting bajó el tono especialmente ya tras la expulsión de Eguren.
Para acabar el partido, Marcelo rubricó un golazo y puso el 0-3 definitivo. Marcelo puso la guinda a una brillante actuación personal.
El partido dejó clara una reflexión. No luce igual el Madrid con Xabi Alonso que sin el futbolista guipuzcoano en el once inicial. No estuvo Xabi y quedó refrendado que el campeón del mundo es un futbolista imprescindible en la plantilla.
El Madrid, con oficio y concentración, y con menos fantasía que otras semanas se llevó tres puntos más en su camino hacia el título. Con más fuelle y menos alegría, Marcelo, desde su lateral fue el mejor jugador madridista. Dejó incluso su tarjeta de visita con un golazo en la recta final.
El primer tiempo fue intenso. Poco fútbol, juego trabado y mucha amonestación. Iturralde González, el árbitro, fue el gran protagonista. Apeló a la amonestación para prevenir, con ese criterio, el hipotético encuentro duro que se anunciaba. Y él empleó esa fórmula para avisar a los contendientes.
Por ahí vino la expulsión de Rui Farias, el ayudante de Mourinho. Le costó de inicio más al Real Madrid ganar al Sporting. Y es que Manuel Preciado es de los pocos entrenadores que sabe poner un cortocircuito al Madrid.
Lo hizo durante 35 minutos con dos centrales serios -Botía y Gregory-. Y con un centro del campo repleto de músculo y concentración. Con Nacho Cases, Eguren y De las Cuevas, siempre enchufados al juego.
La ausencia de Xabi Alonso, como era lógico, se notó. Más de la cuenta. Mourinho no acaba de confiar aún en Sahin de titular. Puso a Lass en esa posición de medio centro al lado de Khedira. E innovó con Fabio Coentrao en el lateral derecho. Para Mourinho es el comodín del equipo.
Lo que no puede controlar Preciado en cambio es un error de novato de Damián, su lateral derecho. Le robó con astucia Di María la pelota en el costado izquierdo del área y sorprendió sin ángulo el argentino a Juan Pablo. Un golazo. Uno más de Di María esta temporada.
Se le ve a gusto a Di María en el campo. Aparece en los momentos clave. Hoy, de nuevo en el segundo tiempo, dibujó un hermoso pase al hueco a Cristiano, que no perdonó. Cristiano Ronaldo mandó el balón a la red. Era el 0-2, celebrado en el campo con una alegría especial. Llega el Real Madrid al clásico ante el FC Barcelona sin perder puntos y con la euforia por las nubes.
A partir del gol de Cristiano, que marcó su gol 17 en la Liga, el Real Madrid ahora sí llevó el mando absoluto. Mourinho dio descanso a Di María, Ozil e Higuaín. Y el Sporting bajó el tono especialmente ya tras la expulsión de Eguren.
Para acabar el partido, Marcelo rubricó un golazo y puso el 0-3 definitivo. Marcelo puso la guinda a una brillante actuación personal.
Barcelona 5 - 0 Levante
Poco más de media hora necesitó el Barcelona para finiquitar (5-0) ante el Levante su último trámite liguero antes de visitar la próxima jornada al Real Madrid en el Bernabeu, donde se jugará buena parte de sus opciones de reeditar el título.
El Levante no fue ni mucho menos de lo peor que ha visitado el Camp Nou y, sin embargo, pagó caras sus lagunas defensivas y la enorme efectividad que esta noche tuvieron los azulgranas, especialmente en la primera mitad, cuando acabaron en gol tres de sus cuatro disparos a puerta.
Fue un partido plácido para el Barça. El único sobresalto no se lo dio un jugador visitante, sino Puyol, quien a los 36 minutos, tuvo que abandonar el campo aturdido tras un choque con Kone.
En la primera llegada local, Cesc definió con un tiro ajustado al palo una combinación de seda entre Messi e Iniesta y, a partir de ahí, todo fue coser y cantar para los de Guardiola.
Media hora después de su primer tanto, el centrocampista de Arenys cabecearía a gol un falta botada por Xavi y, antes del descanso, Cuenca definiría con un remate cruzado al primer toque otra triangulación de fantasía entre la 'Pulga' y el de Fuentealbilla.
El Levante, cuya agresividad le hizo casi siempre llegar tarde y mal cuando tenía que defender la jugada, regaló las bandas, pobló el centro del campo para tener algo de presencia en el choque e intentó salir con el balón jugado cuando tuvo ocasión. Lo logró por momentos.
Los de Juan Ignacio Martínez amenazaron a Valdés en un par de ocasiones antes del descanso: un cabezazo de Xavi Torres y un mano a mano de Koné que el meta local resolvió con su habitual acierto.
Del Horno volvió a poner a prueba a Valdés en un cabezazo al inicio de la segunda mitad. Sin embargo, todo las buenas intenciones de los valencianos con el balón se tornaban en despropósitos cuando intentaba robarlo.
Con Cesc, Iniesta, Messi y compañía campando a sus anchas en la zona de tres cuartos, llegarían el cuarto, del 'crack' argentino, y el quinto, de Alexis, que quiso emular el que marcó hace cuatro días al Rayo.
Quedaba media hora, el Levante ya se llevaba una 'manita' y pudo llevarse algún gol más. Con los valencianos ya entregados -el 'jefe' Ballesteros ya se había cansado de pedir más intensidad a sus compañeros de zaga- el Barça levantó el pie del acelerador.
Eso sí, la inercia le bastó para que Messi, Alexis y Pedro aún pusieran en apuros a Munúa antes del final y para que a Iniesta, Teixeira Vitienes le anulara en el 88 un gol por fuera de juego, sin tener en cuenta que el balón había llegado al jugador del Barça tras un mal despeje de Pedro López.
El Levante no fue ni mucho menos de lo peor que ha visitado el Camp Nou y, sin embargo, pagó caras sus lagunas defensivas y la enorme efectividad que esta noche tuvieron los azulgranas, especialmente en la primera mitad, cuando acabaron en gol tres de sus cuatro disparos a puerta.
Fue un partido plácido para el Barça. El único sobresalto no se lo dio un jugador visitante, sino Puyol, quien a los 36 minutos, tuvo que abandonar el campo aturdido tras un choque con Kone.
En la primera llegada local, Cesc definió con un tiro ajustado al palo una combinación de seda entre Messi e Iniesta y, a partir de ahí, todo fue coser y cantar para los de Guardiola.
Media hora después de su primer tanto, el centrocampista de Arenys cabecearía a gol un falta botada por Xavi y, antes del descanso, Cuenca definiría con un remate cruzado al primer toque otra triangulación de fantasía entre la 'Pulga' y el de Fuentealbilla.
El Levante, cuya agresividad le hizo casi siempre llegar tarde y mal cuando tenía que defender la jugada, regaló las bandas, pobló el centro del campo para tener algo de presencia en el choque e intentó salir con el balón jugado cuando tuvo ocasión. Lo logró por momentos.
Los de Juan Ignacio Martínez amenazaron a Valdés en un par de ocasiones antes del descanso: un cabezazo de Xavi Torres y un mano a mano de Koné que el meta local resolvió con su habitual acierto.
Del Horno volvió a poner a prueba a Valdés en un cabezazo al inicio de la segunda mitad. Sin embargo, todo las buenas intenciones de los valencianos con el balón se tornaban en despropósitos cuando intentaba robarlo.
Con Cesc, Iniesta, Messi y compañía campando a sus anchas en la zona de tres cuartos, llegarían el cuarto, del 'crack' argentino, y el quinto, de Alexis, que quiso emular el que marcó hace cuatro días al Rayo.
Quedaba media hora, el Levante ya se llevaba una 'manita' y pudo llevarse algún gol más. Con los valencianos ya entregados -el 'jefe' Ballesteros ya se había cansado de pedir más intensidad a sus compañeros de zaga- el Barça levantó el pie del acelerador.
Eso sí, la inercia le bastó para que Messi, Alexis y Pedro aún pusieran en apuros a Munúa antes del final y para que a Iniesta, Teixeira Vitienes le anulara en el 88 un gol por fuera de juego, sin tener en cuenta que el balón había llegado al jugador del Barça tras un mal despeje de Pedro López.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
