El argentino Ever Banega, futbolista del Valencia, salió ayer ileso del incendio de su Ferrari 458 en las proximidades de la ciudad deportiva de Paterna, según confirmó el club valencianista.
A las seis de la tarde y por causas aún desconocidas, el deportivo ardió por completo en la última curva del camino que da acceso a la ciudad deportiva del Valencia, propagándose a los árboles y el matorral cercanos a la carretera.
El incendio del automóvil impidió el acceso a la ciudad deportiva de Paterna a los jugadores del Valencia.
martes, 31 de julio de 2012
domingo, 29 de julio de 2012
Atlético gana al Alianza
El Atlético de Madrid logró ayer la segunda victoria de la pretemporada tras derrotar por 3-0 a Alianza Lima, gracias, en parte, al buen partido jugado por el turco Arda Turan, autor del primer gol, y del brasileño Filipe Luis.
En el único compromiso de preparación en su campo, el conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone fue muy superior durante los 90 minutos a un plantel peruano que viajó a Madrid con la mitad de su plantilla, debido a que tiene hoy partido de la liga peruana.
En el único compromiso de preparación en su campo, el conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone fue muy superior durante los 90 minutos a un plantel peruano que viajó a Madrid con la mitad de su plantilla, debido a que tiene hoy partido de la liga peruana.
sábado, 28 de julio de 2012
Una de las mejores ligas del mundo, en peligro
La Liga española, la más mediática del planeta, comienza oficialmente el 18 de agosto. Pero a tres semanas de esa fecha, ese inicio está en serio peligro. La ruptura de las negociaciones entre los dos operadores que comercializan los derechos audiovisuales —Canal + y Mediapro— deja a los clubes, ya al borde de la quiebra, sin su principal fuente de financiación, y a la competición, en el aire.
Los clubes de fútbol se encuentran en un clima de división en torno a la explotación de los derechos audiovisuales que complica el inicio de la competición. La mayor parte de los equipos medianos y pequeños de Primera se han rebelado contra un statu quo en el que Real Madrid y Barcelona, merced a sus contratos con Mediapro, se reparten la mayor parte del pastel de los derechos y dejan al resto las migajas. Una situación sin parangón en ninguna otra gran Liga europea, en la que el reparto de los derechos es mucho más equitativo y más rentable para los equipos.
Para agravar el conflicto, Mediapro se ha levantado de la mesa de negociaciones, y anunció ayer una subasta para los distintos operadores de televisión de pago de los derechos de la Liga BBVA (el actual partido que retransmite Canal + y el encuentro en abierto) y de la Liga Adelante.
Canal + no tardó en reaccionar aclarando que esa oferta es ilegal porque incluye un listado de equipos disponibles durante la temporada 2012/2013, cuyos derechos de explotación audiovisual le pertenecen, tanto para la temporada que se inicia en agosto como para las dos siguientes. Esos equipos son el Atlético de Madrid, Celta de Vigo, Espanyol, Getafe, Osasuna, Real Sociedad, Real Zaragoza, Athletic Club de Bilbao y Real Betis.
El conflicto no es nuevo porque el modelo no funciona. Sin una fuente estable de ingresos asegurada como es la de la televisión, la mayoría de los clubes están ahogados por las deudas, no pueden hacer fichajes y tienen que vender a sus estrellas al final de temporada para pagar los gastos corrientes y sobrevivir. En el mundo del fútbol hay quien ya habla abiertamente de una nueva burbuja, que está punto de estallar y que tendrá las mismas consecuencias desoladoras para este deporte que las que han tenido para constructoras y bancos los pinchazos de las burbujas inmobiliaria y financiera.
Este mercado asimétrico, en el que cualquiera de los dos grandes ingresa más del triple que el tercer clasificado y 10 veces más que los últimos de la tabla, se ha trasladado a la competición, convirtiéndola en un simulacro. Ya sabemos de antemano que Real Madrid o Barcelona serán los ganadores de esta Liga (y de las próximas) y que el siguiente equipo estará a treinta puntos de distancia. Fuera de esas evidencias, la máxima emoción es saber si merengues o blaugranas batirán el récord de puntos o cuál de sus goleadores se llevará el pichichi. Por eso, la mayor parte de los equipos de Primera, ahora meros comparsas, han decidido plantar cara a este modelo injusto.
Un modelo que es posible gracias a un entramado organizativo —la Liga de Fútbol Profesional (LFP)— que teóricamente defiende los intereses de todos los clubes, pero que, en la práctica, está al servicio de los dos grandes, que se aseguran la mayoría de los votos gracias a los manejos de Javier Tebas. Este abogado, oficialmente vicepresidente de la LFP, ejerce de lobista y tiene cautivos los votos de los equipos más modestos, entre ellos, todos los de Segunda División, a través del denominado G-30.
Según alguno de los clubes que se ha rebelado contra el G-30, Tebas es también el representante oficioso de Mediapro, el operador que hasta la temporada pasada tenía los derechos de la mayor parte de los clubes, y que ha asegurado a Barça y Madrid sus contratos suculentos: 140 millones cada uno, frente a los 47 que cobra el Atlético, los 32 del Sevilla o los 14 del Rayo Vallecano.
No obstante, el dominio casi monopólico de Mediapro se puso en cuestión por un dictamen de trascendencia. La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) dictaminó en abril de 2010 que los contratos de derechos audiovisuales de la Liga y Copa no podían tener una duración mayor de tres años, por lo que muchos de los contratos de la empresa de Jaume Roures que tenían una duración superior, quedaron nulos a partir del 1 de julio pasado. Tras esta resolución, la propia CNC ha abierto varios expedientes a la productora por entender que los contratos firmados con varios clubes (Madrid, Barcelona, Sevilla, Racing) vulneran la libre competencia al tener una duración superior a tres años, el tope que establece la Unión Europea.
Esa circunstancia y el deseo de mejorar sus ingresos ha motivado que aproximadamente la mitad de los clubes de Primera se hayan pasado al otro operador (Canal +, empresa participada por PRISA, editor de EL PAÍS). Mediapro, como represalia, ha dejado de pagar lo que le adeudaba a los clubes que han firmado con el otro operador como Espanyol, Athletic, Real Sociedad o Zaragoza, agravando el cisma interno de la Liga. Mientras en Alemania, Italia o Inglaterra se conocen los horarios de los partidos y se adjudican los paquetes de televisión con al menos un año de anticipación, en la Liga española a estas alturas ni siquiera se sabe si habrá partido en abierto esta temporada.
“Este sistema propugna dos clubes muy ricos, los más ricos de Europa, y 18 cada vez más endeudados. Lo que pretende la mayoría es que haya una Liga más competitiva y más solvente. Para eso hace falta que las distancias con los dos grandes sean más pequeñas. Lo primero para conseguir ese escenario es que hubiera más de un operador y eso se ha conseguido con la entrada de Canal +; después, que las decisiones de la Liga no estén condicionadas por los operadores, y el tercero es un control económico y de los derechos audiovisuales diferente”, dice Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético de Madrid, uno de los nueve clubes que, en un comunicado conjunto, denunciaron ayer la maniobra de Mediapro de intentar subastar unos derechos que no le pertenecen.
Mediapro tiene un largo historial judicial desde que irrumpió en la gestión de los derechos del fútbol y de conflictos con los equipos, incluyendo los incumplimientos de pago. La junta de clubes de Primera aprobó el pasado día 12 de junio instar al operador a que pague lo que le adeuda a cuatro clubes: Athletic, Real Sociedad, Espanyol y Zaragoza. Los clubes amenazan con no dejar pasar las cámaras del operador a sus campos si no salda esa deuda.
Roures montó de la noche a la mañana su conglomerado mediático gracias al apoyo del anterior presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, y el círculo de los llamados visitadores de La Moncloa. El más destacado fue Miguel Barroso, exsecretario de Estado y esposo de la exministra Carme Chacón, y actual consejero de una filial de WPP, el holding de publicidad que es accionista de Imagina (Mediapro y grupo Árbol). O José Miguel Contreras, consejero delegado de laSexta. Y la colaboración de Antonio García Ferreras, director de laSexta tras ser jefe de prensa del Real Madrid. Su amistad personal con Zapatero les permitió la concesión para laSexta o el decreto que dio lugar al nacimiento de GolTV, el canal de pago de Roures.
El equilibrio de poderes en el fútbol está cambiando. Les han puesto un nombre, el club de los rebeldes, aunque ellos no quieren reconocerse bajo ninguna etiqueta salvo la defensa de sus intereses. Lo forman Sevilla, Atlético, Valencia, Athletic, Espanyol, Betis, Real Sociedad, Zaragoza, Málaga, Getafe, Celta y Osasuna. Quieren un modelo profesional, como el de las grandes Ligas de nuestro entorno (Bundesliga, Calcio, Premier, y Ligue 1), con una comercialización centralizada y transparente y un reparto más equitativo.
Y mucho más rentable para todos: mientras los derechos en España suman 755 millones (estimación para la presente temporada), en Inglaterra se reparten 1.200 millones y 900 en Italia. Y mientras que el Barça o el Madrid cobran 10 veces más que el último clasificado, el Manchester solo recibe 1,5 veces más que el Wigan; y el Bayern (30 millones), el doble que el Colonia, el peor pagado.
Ante esa situación, el secretario de Estado del Deporte, Miguel Cardenal, apela al diálogo de las partes en lugar de hacer cumplir la resolución de Competencia. Es la LFP, con su presidente a la cabeza, José Luis Astiazarán, quien no parece tener mucho interés en resolver el conflicto. Ayer, tras el clamor del grupo de clubes contra la subasta que ha planteado Mediapro, y las expectativas de que peligre el inicio de la competición, la LFP salía de su letargo y emitía un comunicado a través de la agencia Efe, para “salir al paso de informaciones interesadas y para confirmar, sin ningún género de dudas, que la próxima Liga comenzará el 18 de agosto, tal y como está previsto en el calendario aprobado y confirmado por la asamblea del fútbol español”.
“No creo que la competición esté en peligro, porque hay un calendario fijado y los clubes no tienen motivos para no empezarla. Todo lo que subyace es la explotación de los derechos. Con la actual, la distancia con Madrid y Barcelona en lugar de disminuir, crece. Mediapro está utilizando sus contratos con Madrid y Barcelona como vía para no perder su posición de privilegio. Buscan vías indirectas, pagando dos millones por amistoso o quedándose con la gestión de los canales de los clubes”, dice José María Cruz, vicepresidente del Sevilla.
“Es un problema estructural y una gestión de derechos poco razonable. Todo viene de una estructura caduca y contraria al funcionamiento de que cualquier tipo de competición, y esto genera unos problemas consustanciales a la propia Liga y otros tan importantes como ese como que la explotación no sea pacífica y estemos siempre a puñetazos y con guerras televisivas. Si esto no lo cambiamos, acabará por explotar”, apunta José Gómez, director general de Osasuna.
Puede que muchos piensen que el conflicto de los derechos televisivos es un culebrón de verano. Pero de él depende que los aficionados puedan sentarse en su sofá o bajar al bar de sus parroquianos el próximo 18 de agosto para evadirse un poco del amargor de la crisis.
Además, para esos aficionados la misma imagen del fútbol se está desprestigiando. Y es que el derrumbe del sistema de financiación de los clubes no solo les afecta a ellos. Los equipos, además de los préstamos con las entidades financieras, mantienen una deuda con Hacienda y la Seguridad Social de cerca de 800 millones de euros. Se han comprometido a saldarla antes de 2020. Pero si no se despeja un reparto justo y estable de los derechos de televisión, ya han avisado de que no podrían cumplir su compromiso.
En un clima de crisis general, el aficionado, como ciudadano que también sufre los recortes y la subida de impuestos, no entendería que el fútbol fuera de nuevo rescatado con dinero público como ya sucedió en la década de los noventa o que algunas cajas, nacionalizadas con el dinero del contribuyente, le condonaran sus créditos.
El País
Los clubes de fútbol se encuentran en un clima de división en torno a la explotación de los derechos audiovisuales que complica el inicio de la competición. La mayor parte de los equipos medianos y pequeños de Primera se han rebelado contra un statu quo en el que Real Madrid y Barcelona, merced a sus contratos con Mediapro, se reparten la mayor parte del pastel de los derechos y dejan al resto las migajas. Una situación sin parangón en ninguna otra gran Liga europea, en la que el reparto de los derechos es mucho más equitativo y más rentable para los equipos.
Para agravar el conflicto, Mediapro se ha levantado de la mesa de negociaciones, y anunció ayer una subasta para los distintos operadores de televisión de pago de los derechos de la Liga BBVA (el actual partido que retransmite Canal + y el encuentro en abierto) y de la Liga Adelante.
Canal + no tardó en reaccionar aclarando que esa oferta es ilegal porque incluye un listado de equipos disponibles durante la temporada 2012/2013, cuyos derechos de explotación audiovisual le pertenecen, tanto para la temporada que se inicia en agosto como para las dos siguientes. Esos equipos son el Atlético de Madrid, Celta de Vigo, Espanyol, Getafe, Osasuna, Real Sociedad, Real Zaragoza, Athletic Club de Bilbao y Real Betis.
El conflicto no es nuevo porque el modelo no funciona. Sin una fuente estable de ingresos asegurada como es la de la televisión, la mayoría de los clubes están ahogados por las deudas, no pueden hacer fichajes y tienen que vender a sus estrellas al final de temporada para pagar los gastos corrientes y sobrevivir. En el mundo del fútbol hay quien ya habla abiertamente de una nueva burbuja, que está punto de estallar y que tendrá las mismas consecuencias desoladoras para este deporte que las que han tenido para constructoras y bancos los pinchazos de las burbujas inmobiliaria y financiera.
Este mercado asimétrico, en el que cualquiera de los dos grandes ingresa más del triple que el tercer clasificado y 10 veces más que los últimos de la tabla, se ha trasladado a la competición, convirtiéndola en un simulacro. Ya sabemos de antemano que Real Madrid o Barcelona serán los ganadores de esta Liga (y de las próximas) y que el siguiente equipo estará a treinta puntos de distancia. Fuera de esas evidencias, la máxima emoción es saber si merengues o blaugranas batirán el récord de puntos o cuál de sus goleadores se llevará el pichichi. Por eso, la mayor parte de los equipos de Primera, ahora meros comparsas, han decidido plantar cara a este modelo injusto.
Un modelo que es posible gracias a un entramado organizativo —la Liga de Fútbol Profesional (LFP)— que teóricamente defiende los intereses de todos los clubes, pero que, en la práctica, está al servicio de los dos grandes, que se aseguran la mayoría de los votos gracias a los manejos de Javier Tebas. Este abogado, oficialmente vicepresidente de la LFP, ejerce de lobista y tiene cautivos los votos de los equipos más modestos, entre ellos, todos los de Segunda División, a través del denominado G-30.
Según alguno de los clubes que se ha rebelado contra el G-30, Tebas es también el representante oficioso de Mediapro, el operador que hasta la temporada pasada tenía los derechos de la mayor parte de los clubes, y que ha asegurado a Barça y Madrid sus contratos suculentos: 140 millones cada uno, frente a los 47 que cobra el Atlético, los 32 del Sevilla o los 14 del Rayo Vallecano.
No obstante, el dominio casi monopólico de Mediapro se puso en cuestión por un dictamen de trascendencia. La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) dictaminó en abril de 2010 que los contratos de derechos audiovisuales de la Liga y Copa no podían tener una duración mayor de tres años, por lo que muchos de los contratos de la empresa de Jaume Roures que tenían una duración superior, quedaron nulos a partir del 1 de julio pasado. Tras esta resolución, la propia CNC ha abierto varios expedientes a la productora por entender que los contratos firmados con varios clubes (Madrid, Barcelona, Sevilla, Racing) vulneran la libre competencia al tener una duración superior a tres años, el tope que establece la Unión Europea.
Esa circunstancia y el deseo de mejorar sus ingresos ha motivado que aproximadamente la mitad de los clubes de Primera se hayan pasado al otro operador (Canal +, empresa participada por PRISA, editor de EL PAÍS). Mediapro, como represalia, ha dejado de pagar lo que le adeudaba a los clubes que han firmado con el otro operador como Espanyol, Athletic, Real Sociedad o Zaragoza, agravando el cisma interno de la Liga. Mientras en Alemania, Italia o Inglaterra se conocen los horarios de los partidos y se adjudican los paquetes de televisión con al menos un año de anticipación, en la Liga española a estas alturas ni siquiera se sabe si habrá partido en abierto esta temporada.
“Este sistema propugna dos clubes muy ricos, los más ricos de Europa, y 18 cada vez más endeudados. Lo que pretende la mayoría es que haya una Liga más competitiva y más solvente. Para eso hace falta que las distancias con los dos grandes sean más pequeñas. Lo primero para conseguir ese escenario es que hubiera más de un operador y eso se ha conseguido con la entrada de Canal +; después, que las decisiones de la Liga no estén condicionadas por los operadores, y el tercero es un control económico y de los derechos audiovisuales diferente”, dice Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético de Madrid, uno de los nueve clubes que, en un comunicado conjunto, denunciaron ayer la maniobra de Mediapro de intentar subastar unos derechos que no le pertenecen.
Mediapro tiene un largo historial judicial desde que irrumpió en la gestión de los derechos del fútbol y de conflictos con los equipos, incluyendo los incumplimientos de pago. La junta de clubes de Primera aprobó el pasado día 12 de junio instar al operador a que pague lo que le adeuda a cuatro clubes: Athletic, Real Sociedad, Espanyol y Zaragoza. Los clubes amenazan con no dejar pasar las cámaras del operador a sus campos si no salda esa deuda.
Roures montó de la noche a la mañana su conglomerado mediático gracias al apoyo del anterior presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, y el círculo de los llamados visitadores de La Moncloa. El más destacado fue Miguel Barroso, exsecretario de Estado y esposo de la exministra Carme Chacón, y actual consejero de una filial de WPP, el holding de publicidad que es accionista de Imagina (Mediapro y grupo Árbol). O José Miguel Contreras, consejero delegado de laSexta. Y la colaboración de Antonio García Ferreras, director de laSexta tras ser jefe de prensa del Real Madrid. Su amistad personal con Zapatero les permitió la concesión para laSexta o el decreto que dio lugar al nacimiento de GolTV, el canal de pago de Roures.
El equilibrio de poderes en el fútbol está cambiando. Les han puesto un nombre, el club de los rebeldes, aunque ellos no quieren reconocerse bajo ninguna etiqueta salvo la defensa de sus intereses. Lo forman Sevilla, Atlético, Valencia, Athletic, Espanyol, Betis, Real Sociedad, Zaragoza, Málaga, Getafe, Celta y Osasuna. Quieren un modelo profesional, como el de las grandes Ligas de nuestro entorno (Bundesliga, Calcio, Premier, y Ligue 1), con una comercialización centralizada y transparente y un reparto más equitativo.
Y mucho más rentable para todos: mientras los derechos en España suman 755 millones (estimación para la presente temporada), en Inglaterra se reparten 1.200 millones y 900 en Italia. Y mientras que el Barça o el Madrid cobran 10 veces más que el último clasificado, el Manchester solo recibe 1,5 veces más que el Wigan; y el Bayern (30 millones), el doble que el Colonia, el peor pagado.
Ante esa situación, el secretario de Estado del Deporte, Miguel Cardenal, apela al diálogo de las partes en lugar de hacer cumplir la resolución de Competencia. Es la LFP, con su presidente a la cabeza, José Luis Astiazarán, quien no parece tener mucho interés en resolver el conflicto. Ayer, tras el clamor del grupo de clubes contra la subasta que ha planteado Mediapro, y las expectativas de que peligre el inicio de la competición, la LFP salía de su letargo y emitía un comunicado a través de la agencia Efe, para “salir al paso de informaciones interesadas y para confirmar, sin ningún género de dudas, que la próxima Liga comenzará el 18 de agosto, tal y como está previsto en el calendario aprobado y confirmado por la asamblea del fútbol español”.
“No creo que la competición esté en peligro, porque hay un calendario fijado y los clubes no tienen motivos para no empezarla. Todo lo que subyace es la explotación de los derechos. Con la actual, la distancia con Madrid y Barcelona en lugar de disminuir, crece. Mediapro está utilizando sus contratos con Madrid y Barcelona como vía para no perder su posición de privilegio. Buscan vías indirectas, pagando dos millones por amistoso o quedándose con la gestión de los canales de los clubes”, dice José María Cruz, vicepresidente del Sevilla.
“Es un problema estructural y una gestión de derechos poco razonable. Todo viene de una estructura caduca y contraria al funcionamiento de que cualquier tipo de competición, y esto genera unos problemas consustanciales a la propia Liga y otros tan importantes como ese como que la explotación no sea pacífica y estemos siempre a puñetazos y con guerras televisivas. Si esto no lo cambiamos, acabará por explotar”, apunta José Gómez, director general de Osasuna.
Puede que muchos piensen que el conflicto de los derechos televisivos es un culebrón de verano. Pero de él depende que los aficionados puedan sentarse en su sofá o bajar al bar de sus parroquianos el próximo 18 de agosto para evadirse un poco del amargor de la crisis.
Además, para esos aficionados la misma imagen del fútbol se está desprestigiando. Y es que el derrumbe del sistema de financiación de los clubes no solo les afecta a ellos. Los equipos, además de los préstamos con las entidades financieras, mantienen una deuda con Hacienda y la Seguridad Social de cerca de 800 millones de euros. Se han comprometido a saldarla antes de 2020. Pero si no se despeja un reparto justo y estable de los derechos de televisión, ya han avisado de que no podrían cumplir su compromiso.
En un clima de crisis general, el aficionado, como ciudadano que también sufre los recortes y la subida de impuestos, no entendería que el fútbol fuera de nuevo rescatado con dinero público como ya sucedió en la década de los noventa o que algunas cajas, nacionalizadas con el dinero del contribuyente, le condonaran sus créditos.
El País
Alianza se mide con el Atlético en Madrid
Alianza Lima y el Atlético de Madrid jugarán hoy un partido de orden amistoso en la capital peruana, el mismo que ha generado gran expectativa. El jugador peruano de Alianza Lima, Juan Jayo, declaró ayer que “es un orgullo enfrentarse al último campeón de la UEFA. Estoy muy feliz de poder enfrentarme a un equipo tan grande como el Atlético de Madrid. Espero aprovechar este momento,
disfrutarlo porque va a ser una fiesta”, dijo el jugador que espera hacer “un buen partido”.
disfrutarlo porque va a ser una fiesta”, dijo el jugador que espera hacer “un buen partido”.
jueves, 26 de julio de 2012
Atlético de Madrid decepciona ante un Celta ganador
El Atlético de Madrid, que jugó sin algunas de sus estrellas como el colombiano Radamel Falcao, el turco Arda, Adrián o Juanfran, decepcionó en su primer test exigente de la pretemporada ante un Celta que no fue superior pero que supo aprovechar una de sus escasas ocasiones para llevarse el trofeo.
Al técnico argentino "Cholo" Simeone todavía le queda mucho trabajo por delante para engrasar a su equipo ante la Supercopa de Europa contra el Chelsea, el primer título en juego esta campaña para el Atlético de Madrid y que se jugará el 31 de agosto, en Mónaco.
La primera parte fue aburrida. Mucho juego en el centro del campo y pocas aproximaciones al área rival. La más clara la tuvo en el minuto 45 el canterano Borja, quien, después de un espectacular control, estrelló su remate contra el cuerpo del meta céltico Javi Varas.
El guión del partido varió en el segundo acto. El Atlético de Madrid, mucho más rodado que el conjunto celeste, empezó a tener el control del juego. Los rojiblancos, en apenas cinco minutos, avisaron con dos centros muy cerrados desde la banda izquierda del internacional uruguayo Cristian "Cebolla" Rodríguez.
Al centro del campo celeste le costaba tener el balón, por lo que el dominio rojiblanco cada vez era mayor. Los de Simeone, una y otra vez, buscaban la banda izquierda, donde el brasileño Filipe Luís y Cebolla Rodríguez creaban muchos problemas a la zaga gallega.
A falta de veinte minutos para el final, justo después de que el meta Sergio se luciera tras un buen cabezazo de Raúl García, Paco Herrera realizó siete cambios y su equipo, muy cansado, lo agradeció.
El Celta despertó y empezó a tener algo más la pelota. Cinco minutos después, en el 75, el veterano delantero Mario Bermejo, que acababa de entrar, se adelantó a la defensa madrileño y cabeceó al fondo de la red un buen centro de Bellvís. El Atlético pudo empatar en el último minuto pero el centro de Salvio no encontró rematador.
Al técnico argentino "Cholo" Simeone todavía le queda mucho trabajo por delante para engrasar a su equipo ante la Supercopa de Europa contra el Chelsea, el primer título en juego esta campaña para el Atlético de Madrid y que se jugará el 31 de agosto, en Mónaco.
La primera parte fue aburrida. Mucho juego en el centro del campo y pocas aproximaciones al área rival. La más clara la tuvo en el minuto 45 el canterano Borja, quien, después de un espectacular control, estrelló su remate contra el cuerpo del meta céltico Javi Varas.
El guión del partido varió en el segundo acto. El Atlético de Madrid, mucho más rodado que el conjunto celeste, empezó a tener el control del juego. Los rojiblancos, en apenas cinco minutos, avisaron con dos centros muy cerrados desde la banda izquierda del internacional uruguayo Cristian "Cebolla" Rodríguez.
Al centro del campo celeste le costaba tener el balón, por lo que el dominio rojiblanco cada vez era mayor. Los de Simeone, una y otra vez, buscaban la banda izquierda, donde el brasileño Filipe Luís y Cebolla Rodríguez creaban muchos problemas a la zaga gallega.
A falta de veinte minutos para el final, justo después de que el meta Sergio se luciera tras un buen cabezazo de Raúl García, Paco Herrera realizó siete cambios y su equipo, muy cansado, lo agradeció.
El Celta despertó y empezó a tener algo más la pelota. Cinco minutos después, en el 75, el veterano delantero Mario Bermejo, que acababa de entrar, se adelantó a la defensa madrileño y cabeceó al fondo de la red un buen centro de Bellvís. El Atlético pudo empatar en el último minuto pero el centro de Salvio no encontró rematador.
domingo, 22 de julio de 2012
En el Atlético tambien se aprende boxeo
“Para ser bueno hay que aprender de todos los deportes”. Esta frase la pronunció Óscar Ortega, preparador físico del Atlético de Madrid. El “Profe” les había explicado uno de los primeros ejercicios. Mientras atendían, Cebolla Rodríguez comentó en voz baja: “Miren, como en el boxeo”.
El comentario encantó al “Profe”. Estaba explicando un gesto en el que los futbolistas se tenían que agachar tres veces para pasar por debajo de unas cuerdas. Al extremo uruguayo le recordó los movimientos para esquivar golpes en el ring y lo espetó sin miedo. Es un confeso fan de los deportes de contacto, sobre todo del kick boxing, que suele practicar, y no pudo evitar realizar el comentario. El preparador físico lo aplaudió. “Efectivamente. Hay que aprender de todos los deportes”, dijo Ortega.
El comentario encantó al “Profe”. Estaba explicando un gesto en el que los futbolistas se tenían que agachar tres veces para pasar por debajo de unas cuerdas. Al extremo uruguayo le recordó los movimientos para esquivar golpes en el ring y lo espetó sin miedo. Es un confeso fan de los deportes de contacto, sobre todo del kick boxing, que suele practicar, y no pudo evitar realizar el comentario. El preparador físico lo aplaudió. “Efectivamente. Hay que aprender de todos los deportes”, dijo Ortega.
viernes, 20 de julio de 2012
El Celta cede al portero Yoel al Lugo
El Celta de Vigo ha llegado a un acuerdo con el CD Lugo para la cesión del portero Yoel Rodríguez, quien militará en el conjunto que dirige Quique Setién hasta el 30 de junio de 2013.
El portero gallego, que era pretendido por varios clubes de la Segunda División, abandonará en las próximas horas la concentración del Celta en la localidad portuguesa de Quiaios para empezar a trabajar con sus nuevos compañeros. Yoel disputó la pasada temporada 25 partidos con la camiseta celeste en Segunda
El portero gallego, que era pretendido por varios clubes de la Segunda División, abandonará en las próximas horas la concentración del Celta en la localidad portuguesa de Quiaios para empezar a trabajar con sus nuevos compañeros. Yoel disputó la pasada temporada 25 partidos con la camiseta celeste en Segunda
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